martes, 24 de septiembre de 2013

Publicación del documento “Reflexión sobre las Competencias Básicas y su relación con el currículo”

El proyecto del CNIIE: Desarrollo de las competencias básicas, tiene entre sus líneas de acción la difusión de recursos que puedan ayudar a la comunidad educativa a reflexionar sobre lo que implica la implantación de las competencias básicas en la práctica del aula. Con este objetivo se acaba de publicar el documento: “Reflexión sobre las competencias básicas y su relación con el currículo” que surge como resultado del conocimiento generado en el Proyecto de Integración Curricular de las Competencias Básicas que el MECD viene desarrollando desde el 2010, a través del CNIIE y en cooperación con quince Comunidades Autónomas y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

En este proyecto,  un total de 150 centros de Educación Primaria y Secundaria han trabajado en la elaboración de mapas curriculares, relacionando entre sí todos los elementos del currículo a partir de los criterios de evaluación.

La nueva publicación que presenta el CNIIEReflexión sobre las competencias básicas y su relación con el currículo da un paso más y realiza distintos análisis transversales cuyos resultados resultan muy interesantes en relación a dos objetivos: en primer lugar, al de la adquisición por parte del profesorado de un conocimiento más profundo sobre qué competencias se trabajan en su aula desde su área o materia y, en segundo lugar, al de observar en qué medida la normativa vigente ha tenido en cuenta la integración de las competencias básicas en los currículos escolares.

Este documento de reflexión presenta a través de gráficos la configuración  de cada una de las competencias básicas especificando en qué proporción contribuye cada área o materia a su adquisición e, igualmente, identifica cada área o materia y su contribución, expresada en porcentaje, a la adquisición de las diferentes competencias. Incluye también cuadros resumen generales (de competencias básicas/áreas o materias) tanto para la Educación Primaria como para la Secundaria.

El análisis transversal de los datos ha permitido detectar algunas debilidades en relación a la presencia de las competencias básicas en determinadas áreas o materias, o al desarrollo progresivo de una determinada competencia  a lo largo de la etapa obligatoria. Sirva, pues, este informe  como una reflexión abierta a toda la comunidad educativa que promueva y provoque los ajustes necesarios para una mejora del enfoque competencial de los documentos educativos y, en último término, de la propia enseñanza.

domingo, 15 de septiembre de 2013

A finales de año se conocerán los resultados del informe PISA 2012

La evaluación que los últimos años la OCDE realiza sobre los alumnos sitúa a la Castilla y León a la cabeza de España y a la par de los países con mejores resultados.

Año tras año el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) coloca a España entre los peores países en la preparación académica de sus estudiantes, pero con notables diferencias entre comunidades autónomas. Unas se codean con los países que encabezan resultados, como Finlandia, Corea del Norte o Canadá. Es el caso de Castilla y León, junto con Navarra o La Rioja. Otras se sitúan en la media, con Italia o Grecia. Y el resto, sobre todo el sur de la península, Canarias, Ceuta y Melilla y el Levante, van en el furgón de cola y se equiparan a países como Brasil o México.

Los resultados de ediciones anteriores sitúan a Castilla y León entre las primeras, de forma que afronta la llegada del próximo informe PISA, a finales de este año, con el reto de mantener el pulso educativos, mejorar algunos aspectos y volver a liderar en España los resultados de este estudio comparativo internacional. Cada mes de diciembre la comunidad educativa afronta esta prueba que dice que el sistema español no solo es malo, sino también caro. Evalúa las competencias de los alumnos en lectura, matemáticas y ciencias.

Si hablamos de medias, el último informe PISA suspendió a los estudiantes españoles en Matemáticas, Ciencias y Lectura, que en aquella ocasión se centró en alumnos de 4º de Primaria. El estudio puso de manifiesto que el problema educativo español se origina desde las primeras etapas de enseñanza. Según los autores de estos estudios, de los países que integran la OCDE, España es el séptimo que más gasta en educación. Sin embargo, pese a la inversión, ocupa el puesto 27 por las calificaciones.

Críticas del director del informe
En su reciente visita a España, el director de PISA, Andreas Schleicher, dijo que el problema del sistema español radica en que hay «muchos» profesores en relación al número de alumnos. Por ello, criticó el ratio español de alumnos por clase y dijo que España gasta «bastante» en educación para reducir el número de estudiantes.

El caso es que todos los años, profesores y los responsables de buena parte de las consejerías autonómicas y del Ministerio de Educación se llevan el disgusto al comprobar que los esfuerzos que realizan no se plasman en los resultados de PISA.

El primer estudio PISA se efectuó en 2000 y los siguientes en 2003, 2006, y 2009. La edición de 2012, cuyo resultado se conocerá a finales de año, se ha centrado en matemáticas y ha incluido una prueba digital de resolución de problemas y otra de competencia financiera.

Castilla y León es una de las comunidades que ha ampliado la muestra de centros y alumnos participantes, para que el resultado tenga la precisión y fiabilidad estadística que permita que sea comparado en igualdad de condiciones con el resto de países que forman parte del estudio.

domingo, 7 de julio de 2013

Entendiendo las competencias en familia.

La educación está cambiando para adaptarse a las necesidades de la sociedad actual.  Esto implica una reformulación de los métodos de enseñanza. Ya no solo es importante saber, sino saber hacer y saber ser. No solo es importante aprender, sino sobre todo, ser capaz de aprender a aprender.
Durante la etapa de escolarización obligatoria, tus hijos deberán alcanzar una serie de competencias que les permitan incorporarse a la vida adulta y al mercado laboral de manera satisfactoria y seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida.
Las competencias básicas que tanto en la escuela como en  la familia han de adquirir los niños y las niñas quedan definidas en nuestro sistema educativo de la siguiente manera:
  • La competencia en comunicación lingüística.
Tus hijos serán competentes si saben utilizar el lenguaje para comunicarse oralmente y por escrito, para comprender la realidad, para construir su conocimiento y para  regular sus propias conductas y emociones.
Más información:

Dirigida a transmitir el entusiasmo por la lectura y animar a su práctica, así como aportar materiales y consejos para los docentes y las familia.
¿Para qué leer la prensa en familia? En esta página encontrarás ideas y actividades para fomentar la lectura crítica y comprensiva de tus hijos.    
  • La competencia matemática.
Los chicos y las chicas, gracias a esta competencia, tendrán la habilidad de utilizar los números y sus operaciones básicas, los símbolos y las formas de expresión y podrán razonar  matemáticamente para producir e interpretar informaciones, conocer más sobre los aspectos cuantitativos y espaciales de la realidad y resolver problemas relacionados con la vida diaria y con el mundo laboral.
     Más información:
      Divulgamat
Centro virtual de divulgación de las matemáticas dependiente de la Real Sociedad Matemática Española.
Página sobre matemáticas manipulativas y creatividad. Premio Bitácoras 2012.
  • La competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico.
Si tus hijos e hijas adquieren esta competencia podrán interactuar con el mundo, tanto en sus aspectos naturales como en los generados por la acción humana y podrán comprender las cosas que suceden, siendo capaces de predecir sus consecuencias. Además, no les costará identificar qué pueden hacer para mejorar las condiciones de vida de la sociedad en la que viven.
     Más información:  
Página con juegos, actividades y proyectos dependientes de la NASA.
Entra en estas páginas si quieres sorprenderte sobre aspectos curiosos de la ciencia.
  • La competencia en el tratamiento de la información y competencia digital.
Gracias a esta competencia los jóvenes desarrollarán su habilidad para buscar, obtener, procesar y comunicar la información; serán capaces también de asimilar personalmente esta información transformándola así en conocimiento. Igualmente utilizarán de forma ágil y sin dificultad las diferentes tecnologías de la información y la comunicación.
      Más información:  
Desde esta página se pueden encontrar miles de recursos educativos para  todos.
Esta guía pretende sensibilizar a las familias sobre la importancia de la lectura de la prensa en el ámbito familiar como medio para que los más jóvenes de la casa desarrollen sus capacidades cognitivas, fortalezcan un espíritu crítico basado en la reflexión ética sobre la actualidad y accedan a la alfabetización mediática.
  • La competencia social y ciudadana.
Será importante que los más jóvenes de la casa aprendan a comportarse de manera que podamos convivir en una sociedad cada vez más plural; que comprendan la realidad social del mundo en que habitan y que participen plenamente en la vida cívica.
Más información:  
Es un espacio de intercambio de conocimiento, experiencias, información y proyectos al respecto de la igualdad de oportunidades en la educación y la práctica coeducativa para educar en masculino y femenino.
El CREADE (Centro de Recursos para la Atención a la Diversidad Cultural en Educación) es un proyecto del CNIIE y, por tanto, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que nace como respuesta a las inquietudes de los y las profesionales del ámbito social y educativo respecto a la diversidad cultural y sus implicaciones.
  • La competencia cultural y artística.
No importa que tus hijos e hijas no sean artistas en el sentido estricto del término, pero gracias a esta competencia podrán valorar y comprender las diferentes manifestaciones artísticas de su entorno, apreciarlas como parte del patrimonio cultural y utilizarlas como fuente de enriquecimiento personal.
Más información:  
La ópera como vehículo de aprendizaje.Proyecto de la Fundación Saludarte que cuenta con el apoyo del Teatro Real de Madrid.
Actividades, visitas, cursos, talleres  en familia, todo a un clic.
  • La competencia para aprender a aprender.
Si en su etapa escolar los chicos y las chicas desarrollan adecuadamente esta competencia, podrán seguir aprendiendo autónomamente a lo largo de toda su vida. En el colegio y el instituto se iniciarán en el aprendizaje para, posteriormente, ser capaces de continuar aprendiendo por ellos mismos. Esto les ayudará a desenvolverse bien ante las incertidumbres que les plantee la vida: podrán buscar respuestas y aceptar diversas soluciones ante un mismo problema.
Más información 
Técnicas, juegos, vídeos para desarrollar la creatividad.
Interesantes propuestas para aprender a investigar  las de este proyecto de Cedro.
  • La competencia en autonomía e iniciativa personal.
Desarrollando esta competencia tus hijos serán capaces de transformar sus ideas en actos: así, podrán optar con criterio propio y llevar  adelante las iniciativas necesarias para desarrollar la opción elegida, haciéndose también responsables de ella, tanto en el ámbito personal como en el social y el laboral.
Más información:  
Valnalón educa Portal educativo de la Ciudad Tecnológica de Valnalón. Está destinado  a fomentar  el emprendimiento  entre el  alumnado, profesorado, padres y madres que vertebran la comunidad educativa.

viernes, 28 de junio de 2013

Desarrollo y Evaluación de las Competencias Básicas desde Proyectos Interdisciplinares de Centro

Breve resumen.
Utilizando un formato común para el diseño de las rúbricas de evaluación de las CCBB de nivel y los criterios desglosados en indicadores, el equipo educativo ha diseñado las tareas a desarrollar con el alumnado. Esto permite procesos de aprendizaje significativo y contextualizado, mayor nivel de motivación e implicación de los alumnos y el desarrollo de las distintas competencias en un continuo planificado para toda la Educación Primaria.
Además de los ejemplos vistos en la ponencia, se pueden consultar más proyectos en el blog de aula:
Vídeos:
A continuación se muestran los vídeos de la intervención de Cristina Ruiz Del Pozo y Jerónimo Cabrera, docentes del CEIP Beñesmen de la isla de Gran Canaria, en la que nos muestra su interesante experiencia titulada: “Desarrollo y Evaluación de las CCBB a través de proyectos interdisciplinares”.



lunes, 22 de abril de 2013

Congreso sobre la competencia emocional en la Facultad de Educación de Ciudad Real

La Facultad de Educación del Campus de Ciudad Real acogerá del 24 al 26 de abril el III Congreso Internacional de Competencias Básicas: La competencia emocional, que reunirá a profesionales de la comunidad académica y científica y a estudiantes para discutir y analizar sobre esta área de trabajo, única en el currículo educativo de Castilla-La Mancha, lo que le hace distinguirse del resto de comunidades autónomas.

Tras años de experiencia y de trabajar en el valor que tienen las emociones en el contexto curricular, el encuentro busca que los docentes compartan esas experiencias prácticas e innovadoras, así como proponer nuevos modelos competenciales de desarrollo de dicha disciplina en distintos espacios educativos, desde la escuela hasta la Universidad, pasando por los centros de enseñanzas medias.

Para ello, y a lo largo de los tres días que dure el congreso, al que ya se han inscrito más de 150 personas, se desarrollarán ocho ponencias y 15 mesas de trabajo con cuatro o cinco exposiciones cada una de ellas, y se presentarán 16 pósteres y 60 comunicaciones en las que se abordará la competencia emocional desde diferentes ámbitos, como el matemático, el científico y tecnológico, el literario, el lingüístico o el artístico, y desde distintas etapas educativas.

La competencia emocional se basa en el autoconcepto y la autoestima y su complejidad radica en que no existe una asignatura determinada que trabaje la misma, sino que debe encuadrarse dentro del conjunto de las ocho competencias básicas que integran el currículo y que, a través de la misma, se pretende que el sujeto se forme globalmente, con una personalidad estable, de forma que ésta complemente su formación académica.

Este congreso viene precedido por las dos ediciones anteriores en las que, en primer lugar, se trabajaron las competencias básicas en general y, a posteriori, en 2011, las competencias del docente.

El congreso ha sido homologado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como curso de formación de 20 horas de duración para profesores y por un crédito de libre configuración para estudiantes.

jueves, 28 de marzo de 2013

365 tareas para hacer con los hijos en casa

Jugar a adivinar el título de una película a través de gestos; comprar un billete y hacer un viaje en transporte público; hablar con la abuela de cómo eran las mujeres hace cuarenta años; escenificar un cuento; recoger en un albúm las fotos de las vacaciones; preparar la ropa del colegio; cocinar algún plato sencillo; hacer la lista de la compra y ver cuánto cuesta cada producto... Son pequeñas tareas, de sentido común, y que forman parte de la rutina de una familia. Esas pequeñas cosas que se hacen día a día ayudan a nuestros hijos a dominar una serie de competencias básicas. Eso les permitirá tener habilidades y capacidades para enfrentarse más tarde a cualquier situación (buena o mala) que les surja en la vida, como es el objetivo de la Comunidad Europea en la enseñanza. Las competencias básicas son precisamente las que analizan los informes PISA.

Pues con todas esas pequeñas tareas diarias, y otras sugerencias, la Confederación española de padres y madres de alumnos Ceapa ha confeccionado un calendario, dirigido sobre todo a los niños de Primaria (de 6 a 12 años). Cada día de cada mes hay una tarea ligada a una competencia que da pistas a los padres y las madres sobre qué tipo de actividades pueden realizar para trabajar en casa esas competencias básicas, y así complementar el trabajo del profesorado en el colegio. Por ejemplo, un domingo se puede visitar un lugar de la ciudad que los hijos no conozcan; un jueves escribir dos palabras en otro idioma y colocarlas en algún lugar común de la casa; un sábado escuchar la previsión del tiempo y elegir la ropa adecuada...

Las actividades sencillísimas, ni requieren gastos económicos ni un esfuerzo descomunal, solo dedicar unos momentos de atención a los hijos. Por ejemplo, que el niño atienda las llamadas de teléfono y recoja los mensajes le ayuda en su competencia en comunicación lingüística; que vaya a comprar el periódico para que le devuelvan el cambio, en su razonamiento lógico-matemático; que haga una excursión en familia, en su competencia en el conocimiento y en la interacción con el mundo físico; que se lave los dientes con un solo vaso de agua, en su competencia social y ciudadana; que lleve la ropa sucia a la lavadora separando la blanca de la color, en su autonomía e iniciativa personal...

El calendario de Ceapa trata de ser un juego, una guía para la familia, una forma de ensayar actividades que entrenen a nuestros hijos con el fin de que aumentar las oportunidades de éxito en su vida escolar y social.

Se puede descargar aquí el «Calendario 2013. Las competencias en aprendizajes básicos para la vida».

martes, 19 de marzo de 2013

La competencia científica en PISA

Las pruebas PISA miden el rendimiento escolar relacionado con las “competencias científicas” de los alumnos de 15 años ¿Qué significado se otorga a “Educación en ciencias”? Los siguientes párrafos nos dan la explicación de los organizadores.

El término competencia científica ha sido elegido por las siguientes razones: es aceptado como un término que representa las metas de la educación en ciencias que son aplicables a todos los estudiantes; connota la gran amplitud y el carácter aplicado que tiene como objetivo la educación en ciencias; representa un continuo que engloba tanto el conocimiento científico como las habilidades científicas asociadas a la investigación en ciencias; incorpora una multiplicidad de dimensiones e incluye las relaciones entre la ciencia y la tecnología. En su conjunto, las competencias específicas que constituyen el núcleo de la definición caracterizan los fundamentos de la competencia científica en su sentido más amplio, así como el objetivo de la evaluación en ciencias de PISA 2006, que no es otro que evaluar el nivel de competencia alcanzado por los alumnos.

A efectos de la evaluación PISA 2006, el concepto de competencia científica2 aplicado a un individuo concreto hace referencia a los siguientes aspectos:

.- el conocimiento científico y el uso que se hace de ese conocimiento para identificar cuestiones, adquirir nuevos conocimientos, explicar fenómenos científicos y extraer conclusiones basadas en pruebas sobre temas relacionados con las ciencias;

.- la comprensión de los rasgos característicos de la ciencia, entendida como una forma del conocimiento y la investigación humanos;

.- la conciencia de las formas en que la ciencia y la tecnología moldean nuestro entorno material, intelectual y cultural;

.- la disposición a implicarse en asuntos relacionados con la ciencia y a comprometerse con las ideas de la ciencia como un ciudadano reflexivo.

Las observaciones que siguen contribuirán a clarificar esta definición.

Competencia científica

El empleo del término «competencia científica» en lugar del término «ciencia» pone de relieve la importancia que concede la evaluación PISA 2006 a la aplicación del conocimiento científico al contexto de las situaciones vitales, a la vez que se contrapone a la mera reproducción del conocimiento científico que caracteriza la enseñanza escolar. El uso funcional del conocimiento comporta la aplicación de los procesos que caracterizan a las ciencias y al método de investigación científica (las competencias específicas de las ciencias), y viene determinado por la apreciación, el interés, los valores y los actos de los individuos en relación con los asuntos científicos. La capacidad de un alumno para poner en práctica sus competencias científicas conlleva necesariamente el conocimiento de la ciencia, así como la comprensión de los rasgos propios de la ciencia, entendida como un método para adquirir conocimientos (esto es, el conocimiento acerca de la ciencia). La definición reconoce asimismo que la disposición a ejercitar estas competencias concretas depende de las actitudes del individuo hacia las ciencias y de su disposición a implicarse en cuestiones relacionadas con las ciencias.

El conocimiento científico y el uso que se hace de ese conocimiento para identificar cuestiones, adquirir nuevos conocimientos, explicar fenómenos científicos y extraer conclusiones basadas en pruebas
Según esta definición de la competencia científica, el conocimiento entraña mucho más que la capacidad de recordar información, hechos y nombres. La definición hace referencia tanto al conocimiento de la ciencia (el conocimiento del mundo natural) como al conocimiento acerca de la propia ciencia. El primero de ellos comporta la comprensión de los conceptos y las teorías científicas fundamentales, mientras que el segundo implica comprender la naturaleza de la ciencia como actividad humana, así como el poder y las limitaciones del conocimiento científico. Las cuestiones que se han de identificar son aquellas a las que puede dar respuesta la investigación científica, lo cual, una vez más, requiere un conocimiento acerca de la ciencia y un conocimiento científico de los temas pertinentes. Especial relevancia para la definición de la competencia científica tiene el hecho de que, a la hora de adquirir nuevos conocimientos, las personas en muchas ocasiones no pueden llevar a cabo sus propias investigaciones, sino que deben acudir a otras fuentes, como son las bibliotecas o Internet. Extraer conclusiones basadas en pruebas supone seleccionar y evaluar la información y los datos, sabiendo reconocer al mismo tiempo que a menudo no se dispone de información suficiente para extraer una conclusión definitiva, lo cual obliga a especular sobre la información disponible de forma consciente y con la debida cautela.

Los rasgos característicos de la ciencia, entendida como una forma del conocimiento y la investigación humanos

Como ya se ha señalado, la competencia científica implica que los alumnos deben tener un cierto conocimiento de la forma en que los científicos obtienen datos y plantean explicaciones, así como la capacidad de reconocer los rasgos esenciales de las investigaciones científicas y los tipos de respuesta que es razonable obtener por medio de la ciencia. Deben saber, por ejemplo, que los científicos recurren a la observación y los experimentos para recopilar datos sobre los objetos, los organismos y los sucesos del mundo natural. Esos datos se utilizan luego para proponer explicaciones que pasan a ser del dominio público y pueden ser empleadas en diversos tipos de actividades humanas. De hecho, la recogida y la utilización de datos constituyen dos elementos clave de las ciencias. La recogida de datos, en concreto, se guía por ideas y conceptos (a veces planteados en forma de hipótesis), y conlleva las nociones de relevancia, contexto y precisión, así como el carácter provisional de los conocimientos postulados, la receptividad a la revisión escéptica, el empleo de argumentos lógicos y la obligación de establecer nexos con el conocimiento actual e histórico y de dar cuenta de los métodos y procedimientos empleados para la obtención de pruebas.

Las formas en que la ciencia y la tecnología moldean nuestro entorno material, intelectual y cultural

Los puntos clave de esta afirmación residen en la idea de que la ciencia constituye una empresa humana y que dicha empresa ejerce una notable influencia en nuestras sociedades y en nosotros mismos como individuos. La categorización de empresa humana es aplicable asimismo al desarrollo tecnológico (Fleming, 1989). Aun cuando la ciencia y la tecnología difieren hasta cierto punto en sus objetivos, procesos y realizaciones, lo cierto es que se encuentran estrechamente relacionadas y, en muchos aspectos, resultan complementarias. A este respecto, la definición de competencia científica que aquí se postula incluye tanto la naturaleza de la ciencia y la tecnología como sus relaciones de complementariedad. A través de las políticas públicas, los individuos tomamos decisiones que influyen en la orientación de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, el papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad tiene un componente paradójico, pues a la vez que plantean respuestas a interrogantes y dan soluciones a problemas, pueden ser el origen de nuevos interrogantes y problemas.

La disposición a implicarse en asuntos relacionadas con la ciencia y a comprometerse con las ideas de la ciencia como un ciudadano reflexivo. El alcance de los significados que conlleva la primera parte de esta aseveración va más allá de la mera toma de apuntes o la realización ocasional de alguna práctica científica. Implica que se mantiene un interés continuado por la ciencia, que se tienen opiniones sobre ella y que se participa en actividades actuales y futuras de carácter científico. La segunda parte de la aseveración cubre varios aspectos de las actitudes y los valores de los individuos en relación con la ciencia. La frase hace referencia a una persona que se interesa por los temas científicos, piensa en temas de carácter científico, tiene interés en cuestiones relacionadas con la tecnología, los recursos y el medio ambiente, y reflexiona sobre la importancia de la ciencia desde una perspectiva personal y social.

Como no podía ser de otra manera, la competencia científica recurre a la competencia en matemáticas y en lectura. La competencia lectora, por ejemplo, puede resultar necesaria para que un estudiante demuestre su comprensión de la terminología científica. De modo similar, en un contexto de interpretación de datos, pueden ser necesarios diversos aspectos de la competencia matemática. Si bien la intersección de estas otras competencias con la definición y la evaluación de la competencia científica de PISA 2006 es algo inevitable, en el núcleo de cada una de las tareas de evaluación deberá haber siempre determinados aspectos que pertenezcan de manera inequívoca al campo de la competencia científica.

En comparación con la definición de competencia científica de las evaluaciones PISA 2000 y 2003, la definición de 2006 presenta un mayor grado de elaboración, así como una serie de mejoras. En las anteriores evaluaciones, donde las ciencias eran un área secundaria, la competencia científica se definía en los siguientes términos:

La competencia científica es la capacidad de utilizar el conocimiento científico, identificar cuestiones científicas y sacar conclusiones basadas en pruebas con el fin de comprender y ayudar a tomar decisiones relativas al mundo natural y a los cambios que ha producido en él la actividad humana (OCDE, 1999, 2000, 2003a).

Las aseveraciones iniciales de las definiciones de 2000, 2003 y 2006 son sustancialmente las mismas, puesto que en todos los casos se centran en el uso que hacen los individuos del conocimiento científico con el fin de sacar conclusiones. Sin embargo, mientras que en las definiciones de 2000 y 2003 el conocimiento de la ciencia y la comprensión acerca de la ciencia se englobaban dentro de la noción de conocimiento científico, la definición de 2006 desglosa y desarrolla este aspecto de la competencia científica mediante la adición de unos términos que ponen de relieve el conocimiento que tienen los alumnos acerca de los rasgos característicos de la ciencia. Ambas definiciones se refieren luego a la aplicación del conocimiento científico con el fin de comprender y tomar decisiones sobre el mundo natural. En PISA 2006 esta parte de la definición se mejora al añadir el conocimiento de las relaciones entre ciencia y tecnología, un aspecto de la competencia científica que, si bien no se llegaba a desarrollar, se presuponía en las definiciones anteriores. En el mundo actual, la ciencia y la tecnología se hallan estrechamente ligadas y es frecuente que se den relaciones sinérgicas entre ambas.

En contraposición con las definiciones anteriores, la definición de competencia científica de PISA 2006 se ha ampliado para incluir de forma explícita distintos aspectos de la actitud que manifiestan los alumnos ante aquellas cuestiones dotadas de relevancia científica y tecnológica. En suma, exceptuada la inclusión del elemento de actitud, la definición de 2006 concuerda conceptualmente con la definición de 2000/2003. Otros cambios, como son el desarrollo del concepto del conocimiento acerca de la ciencia o la noción de la tecnología de base científica, se limitan a enfatizar unos aspectos concretos que ya estaban englobados o implícitos en las definiciones anteriores.

Extraído de

PISA 2006
MARCO DE LA EVALUACIÓN
Conocimientos y habilidades en Ciencias, Matemáticas y Lectura